La investigación por el asesinato de Jhon Jairo Torres Torres, conocido como ‘Jhon Calzones’, exalcalde de Yopal, tomó un nuevo rumbo tras los avances obtenidos por el grupo especial que trabaja en el esclarecimiento del crimen.
De acuerdo con información conocida por EL TIEMPO, las pesquisas estarían conduciendo a personas que tendrían vínculos con estructuras relacionadas con las disidencias de las Farc asociadas a ‘Iván Mordisco’.
Torres fue asesinado el 29 de septiembre, cuando se encontraba en la finca La Selvita, ubicada en zona rural de Yopal. Según los elementos recopilados por los investigadores, dos hombres armados habrían llegado al lugar, disparado contra el exmandatario y posteriormente escapado en una motocicleta. Por estos hechos fue capturado un menor de 17 años, oriundo de Armenia.
Uno de los principales avances de la investigación estaría relacionado con la identificación del segundo presunto participante. Según la información revelada, este hombre sería señalado como integrante del Frente Jaime Martínez del Bloque Occidental, estructura que las autoridades relacionan con las disidencias de ‘Iván Mordisco’.
Además, el análisis de videos, evidencias físicas y un teléfono celular incautado habría permitido identificar a un hombre conocido con el alias de ‘Eduard’, quien es buscado por las autoridades y que, según el expediente citado por el medio, pertenecería al Frente 28 de las disidencias. Su presunta función habría sido conducir la motocicleta utilizada durante el homicidio.
🔎 Una posible disputa por extorsiones
Dentro de las hipótesis que manejan los investigadores aparece una posible disputa relacionada con el pago de extorsiones.
Una fuente citada por EL TIEMPO señaló que una de las hipótesis apunta a que alias Antonio Medina habría ordenado el asesinato debido a que Torres presuntamente estaría pagando una extorsión al ELN y no al grupo relacionado con ‘Mordisco’. Esta versión hace parte de las líneas investigativas y aún debe ser corroborada por las autoridades.
La investigación también había identificado previamente a un posible coordinador del crimen. La información entregada por uno de los presuntos participantes habría señalado a alias ‘Mara’, quien estaría recluido en la cárcel de El Barne, en Boyacá.
Las verificaciones realizadas por los investigadores condujeron hasta José Alcides Ramírez, quien permanece privado de la libertad en la cárcel de Cómbita, Boyacá, por un proceso relacionado con extorsión. Sin embargo, hasta el momento, el expediente no establece quién habría impartido la orden definitiva ni determina de manera concluyente el móvil del asesinato.
Cámaras permitieron reconstruir la ruta
Otro de los elementos importantes dentro de las pesquisas corresponde al seguimiento realizado mediante cámaras de seguridad.
Material entregado por la Gobernación habría permitido a los investigadores reconstruir parte del recorrido de los presuntos responsables: desde su ingreso a Yopal durante la madrugada, pasando por el lugar donde se habrían hospedado, hasta el desplazamiento posterior hacia la finca donde fue atacado el exalcalde.
En el caso del menor capturado, el expediente señala que aceptó los cargos y manifestó ante las autoridades que también trabajaba para la guerrilla.
Según la información citada por EL TIEMPO, el adolescente registra además tres procesos investigativos relacionados con homicidio, reclutamiento ilícito y hurto calificado, así como dos aprehensiones anteriores por hurto a personas.
La motocicleta que también es investigada
Una pieza adicional que ahora intentan conectar los investigadores con la secuencia de los hechos es la motocicleta utilizada durante el crimen.
El vehículo habría sido hurtado un día antes, el 28 de septiembre, a Bernabé Jiménez, quien fue asesinado en la vereda Caño Chiquito, en Paz de Ariporo.
La motocicleta posteriormente apareció relacionada con el ataque contra ‘Jhon Calzones’, situación que abrió una nueva línea para establecer si el homicidio de Jiménez pudo tener alguna relación con la preparación o ejecución del asesinato del exalcalde.
Por ahora, las autoridades continúan recopilando y verificando pruebas para determinar quiénes participaron en el crimen, quién lo habría coordinado, quién impartió la orden y cuál fue el verdadero móvil.
La posible conexión con estructuras de las disidencias de las Farc constituye actualmente una de las líneas que se encuentran bajo investigación, pero el expediente continúa abierto y varios de estos elementos deberán ser confirmados judicialmente.